Los proyectos que resulten adjudicados en la licitación BESS de Argentina, denominada “AlmaSADI” e impulsada por CAMMESA, deberán incorporar aproximadamente un 25% más de capacidad de almacenamiento desde el inicio para cumplir con las cuatro horas de capacidad de descarga al año 15, según lo establecido en las bases del proceso
“El requerimiento principal de CAMMESA para la licitación AlmaSADI es un requerimiento de almacenamiento de cuatro horas que se tiene que dar hasta el año 15 de operación del proyecto. Para esto, la instalación de un proyecto con capacidad de descarga de 5 horas al año 0, permite cumplir al año 15 con el requerimiento de las bases de licitación”, indicó Tomás Fuentealba, application engineer de Sungrow.
La consecuencia directa es un incremento en la inversión inicial de los desarrolladores, dada la cantidad de equipos que se instalarían para dar cumplimiento, es decir un mayor CAPEX. Mientras que en cuanto a la operación del proyecto, dada la escala, simplemente sería un mayor control de equipo.
La explicación fue presentada durante una nueva edición del “Sungrow Experience – Technical Sessions: LATAM Tour”, encuentro técnico que la compañía realizó en Buenos Aires para desarrolladores, EPCistas, integradores, utilities y referentes del sector energético.

La jornada formó parte del despliegue regional que Sungrow viene realizando en América Latina luego de encuentros similares en República Dominicana y Guatemala. En esta oportunidad, la empresa eligió Argentina en un momento marcado por el fuerte interés que despertó la convocatoria de almacenamiento impulsada por CAMMESA.
La condición y el encuentro Sungrow Experience cobraron especial relevancia considerando la magnitud que alcanzó la convocatoria. La licitación recibió 235 ofertas por un total de 8335,9 MW de almacenamiento frente a una demanda inicial de 700 MW más una tolerancia del 10%.
Los proyectos se distribuyen en nodos críticos del NOA, NEA, Centro, Litoral, Cuyo y Buenos Aires, excluyendo el Área Metropolitana. Además de las cuatro horas de descarga, deberán cumplir un mínimo de 180 ciclos anuales de operación.
El nivel de participación registrado dejó en evidencia la existencia de un pipeline de almacenamiento muy superior al volumen que será adjudicado en esta primera etapa. Si no existe una ampliación significativa de la potencia prevista, más de 7000 MW de proyectos podrían quedar fuera del proceso.
La evaluación administrativa y técnica de las propuestas se encuentra actualmente en manos de CAMMESA y la Secretaría de Energía. Los resultados preliminares se conocerán el 16 de junio, mientras que la apertura de las ofertas económicas está prevista para el 24 de junio y la adjudicación para el 8 de julio.
Un mercado que atrae a los fabricantes globales
El interés despertado por la convocatoria también comenzó a movilizar a proveedores tecnológicos internacionales que buscan posicionarse en el mercado argentino de almacenamiento.
En ese contexto, Sungrow realizó en Buenos Aires una nueva edición del “Sungrow Experience – Technical Sessions: LATAM Tour”, un encuentro orientado a desarrolladores, EPCistas, integradores, utilities y especialistas del sector energético.
La jornada se desarrolló en Rooftop Puerto Madero y abordó soluciones de electrónica de potencia, sistemas BESS, servicios, logística y tecnologías grid-forming para integración y estabilidad de red.
Para la compañía, la respuesta obtenida por la licitación confirma el potencial que presenta Argentina para el desarrollo de almacenamiento a gran escala.
“Chile nos ha dado la expertise, en noviembre de 2025 decidimos venir con todo a Argentina y replicar la estrategia. También lo hicimos con México y Centroamérica. Esperamos crecer mucho en Argentina”, manifestó Gonzalo Feito, director para Latinoamérica de Sungrow.
“Queremos replicar el triángulo de una marca premium: innovación tanto en solar como BESS, incremento de la densidad, y la bancabilidad. No venimos a aprovechar el peak e irnos, sino estar hasta el último día de las máquinas”, agregó.

