Taiwán prepara para 2027 el proceso de selección de sus primeros proyectos demostrativos de eólica offshore flotante, con el objetivo de probar a escala comercial las soluciones que podrían habilitar una nueva etapa de expansión del sector en aguas profundas.
El programa contempla adjudicar inicialmente dos emplazamientos, con la posibilidad de incorporar un tercero, y cada proyecto tendrá una capacidad de entre 100 y 200 MW, distribuida entre seis y doce plataformas flotantes.
De concretarse el máximo previsto, la iniciativa podría involucrar hasta 600 MW, aunque esa cifra dependerá de que finalmente sean seleccionados tres proyectos y que cada uno alcance el límite superior de 200 MW.
La Administración de Energía del Ministerio de Asuntos Económicos de Taiwán (MOEA) presentó el borrador del programa al sector y abrió una instancia para recibir observaciones antes de definir el mecanismo definitivo. La previsión oficial es comenzar el proceso de selección durante 2027.

El objetivo no pasa únicamente por incorporar nueva capacidad. Taiwán busca utilizar los proyectos como banco de pruebas para evaluar tipos de plataformas flotantes, rendimiento de generación, infraestructura portuaria para preensamblaje y modelos de financiación.
La evaluación de las propuestas tendrá en cuenta la capacidad técnica y financiera de los desarrolladores, además de aspectos vinculados con sostenibilidad y cooperación local.
En el plano técnico, se analizará la planificación y capacidad de ejecución de los proyectos offshore flotantes. En materia financiera, el foco estará en la escala de financiación de los equipos desarrolladores y la estructura prevista para cada iniciativa.
El componente de sostenibilidad considerará aspectos ambientales, colaboración con actores locales y desarrollo de talento, en un intento por vincular el despliegue tecnológico con la construcción de capacidades dentro del mercado taiwanés.
Los proyectos seleccionados deberán estar finalizados y conectados a la red antes de terminar 2032.
El borrador contempla cierta flexibilidad para aquellos desarrollos que hayan alcanzado un grado avanzado de ejecución para esa fecha. Los emplazamientos que hayan instalado todas sus plataformas flotantes o conectado al menos la mitad a la red antes del cierre de 2032 podrán completar la construcción y conexión durante el año siguiente.
La próxima frontera offshore de Taiwán estará en aguas profundas
El programa responde al desafío que enfrenta Taiwán a medida que su desarrollo eólico marino avanza hacia zonas de mayor profundidad, donde las cimentaciones fijas utilizadas tradicionalmente dejan paso a soluciones flotantes.
Antes de desplegar esta tecnología a mayor escala, el Gobierno busca comprobar su viabilidad no sólo desde el punto de vista de las turbinas y plataformas, sino también de los puertos, la financiación y la ejecución integral de los proyectos.
La iniciativa se inserta, además, en una hoja de ruta offshore de gran escala. Taiwán apunta a alcanzar entre 18,3 y 19,9 GW de capacidad eólica marina acumulada hacia 2035, aunque ese objetivo contempla el conjunto de la tecnología offshore y no exclusivamente desarrollos flotantes.
La selección prevista para 2027 funcionará así como una primera prueba para determinar cómo puede incorporarse esta nueva tecnología dentro de la expansión futura del mercado.
Con proyectos individuales de hasta 200 MW, plazos de conexión hacia 2032 y hasta tres emplazamientos en juego, Taiwán busca sentar las primeras bases técnicas, financieras y logísticas para llevar su próxima etapa de crecimiento eólico offshore hacia aguas más profundas.

