TotalEnergies aceleró su expansión renovable en Europa mediante dos operaciones que abarcan conjuntamente 5,2 GW. La compañía acordó adquirir a Shell una cartera terrestre de 4 GW y, en paralelo, vender a KKR el 50% de un conjunto de parques solares y eólicos de 1,2 GW valorado en €1800 millones.
La compra a Shell comprende 500 MW de activos en operación o construcción, localizados principalmente en Italia y Países Bajos, además de 3,5 GW de proyectos solares, eólicos y de almacenamiento con baterías en distintas etapas de desarrollo en Italia, Reino Unido y España.
Una vez completada la transacción, TotalEnergies será propietaria del 100% del negocio adquirido. El cierre está previsto para finales de 2026 y permanece sujeto a las autorizaciones correspondientes.
La incorporación reforzará la presencia de la compañía en cuatro mercados europeos considerados prioritarios para su estrategia Integrated Power. TotalEnergies ya cuenta en el continente con cerca de 10 GW renovables instalados o en construcción y otros 27 GW en desarrollo.

Al mismo tiempo, la empresa acordó con una aseguradora gestionada por KKR la venta del 50% de una cartera de 1,2 GW situada en Alemania, España, Francia y Polonia.
TotalEnergies mantendrá la participación restante y continuará operando los activos. La energía producida ya está contratada con terceros o será comercializada directamente por la compañía.
La estructura refleja un modelo de rotación de capital que TotalEnergies aplica una vez que los proyectos alcanzan un grado avanzado de desarrollo. En lugar de vender completamente las plantas, incorpora socios financieros, monetiza parte de la inversión y conserva exposición a la generación y a los ingresos futuros.
Con esta estrategia, la empresa busca liberar recursos para financiar nuevos proyectos sin incrementar de forma equivalente sus necesidades de capital. El objetivo es acelerar la expansión renovable mientras mantiene el control operativo sobre los activos maduros.
La transacción con KKR atribuye a la cartera un valor empresarial de €1800 millones. Su cierre también se espera durante 2026, sujeto al cumplimiento de las condiciones habituales.
“Estas dos operaciones nos permiten optimizar la asignación de capital en energías renovables, al tiempo que continuamos implementando nuestra estrategia Integrated Power”, afirmó Stéphane Michel, presidente de Gas, Energías Renovables y Electricidad de TotalEnergies.
El directivo explicó que la adquisición de los activos de Shell complementará la capacidad de generación flexible que la compañía está incorporando mediante su alianza con EPH, especialmente en Italia, Países Bajos y Reino Unido.
La estrategia combina centrales renovables con activos capaces de responder cuando disminuye la producción solar o eólica. El objetivo es participar en toda la cadena de valor eléctrica, desde la generación hasta la comercialización y la gestión de la flexibilidad.
Comprar proyectos, desarrollarlos y recuperar capital
El doble movimiento muestra cómo TotalEnergies busca ganar escala sin mantener permanentemente la propiedad total de todos los activos que desarrolla.
La compra de la cartera de Shell amplía su pipeline en mercados donde ya dispone de actividades comerciales, generación y capacidad de gestión energética. La operación también incorpora proyectos BESS, una tecnología que gana importancia ante el crecimiento de la generación variable y la volatilidad de los precios eléctricos.
La venta parcial a KKR responde a una lógica diferente. Los activos incluidos se encuentran mayoritariamente desarrollados y cuentan con energía contratada o con acceso a la plataforma comercial de TotalEnergies, lo que reduce su riesgo frente a proyectos en etapas iniciales.
Este perfil los convierte en inversiones atractivas para fondos y aseguradoras interesados en infraestructura con ingresos de largo plazo. Para TotalEnergies, la entrada de un socio permite recuperar parte del capital empleado y destinarlo a nuevas oportunidades.
La compañía conservará el 50% de la cartera y continuará explotándola, por lo que seguirá percibiendo parte de los ingresos y mantendrá su actividad operativa.
El esquema busca mejorar la rentabilidad sobre el capital empleado del negocio Integrated Power. TotalEnergies se fijó como objetivo alcanzar un ROACE del 12% en 2030, apoyándose en el crecimiento de la generación, la comercialización eléctrica y la rotación periódica de participaciones.
La operación con Shell también representa un cambio en el mapa corporativo de las renovables europeas. Mientras la petrolera británica reasigna capital y reduce su exposición a determinados proyectos terrestres, TotalEnergies aprovecha la oportunidad para ampliar rápidamente su plataforma sin esperar a desarrollar toda la capacidad desde cero.
Los 500 MW operativos o en construcción aportarán generación en el corto plazo, mientras los 3,5 GW restantes alimentarán la cartera para los próximos años.

