La Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) de Uruguay prepara una licitación para comprar la energía eléctrica producida por tres nuevos parques solares fotovoltaicos , que sumarán una potencia de 99 MW. Los proyectos serán desarrollados por empresas que venderán la totalidad de su generación a la compañía estatal mediante contratos de compraventa a 20 años.
La convocatoria, identificada como Licitación Pública P104220, estará dividida en tres proyectos independientes de 33 MW cada uno, ubicados en zonas previamente definidas de Tacuarembó, Florida y el Este del territorio uruguayo. Los adjudicatarios dispondrán de un plazo de 24 meses para construir y habilitar las centrales.
Según el cronograma presentado, la licitación se publicaría hacia el 28 de octubre de 2026, mientras que la apertura de ofertas está prevista para la última semana de enero de 2027. Las fechas y condiciones definitivas dependerán de la publicación de los pliegos.
Los principales lineamientos fueron presentados el 9 de octubre por UTE y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), durante una jornada técnica realizada en Montevideo.

La iniciativa se enmarca en la planificación de la expansión eléctrica uruguaya, que contempla la incorporación de nueva capacidad fotovoltaica para acompañar las necesidades futuras del sistema.
De acuerdo con la presentación oficial, la participación de las fuentes renovables en la matriz eléctrica alcanzó un promedio del 95% durante los últimos años. Asimismo, el Plan Indicativo de Expansión del Parque de Generación Eléctrica 2024-2043 identificó la necesidad de seguir incorporando tecnología solar.
En este contexto, la nueva contratación busca ampliar la capacidad de generación mediante inversiones privadas y establecer mecanismos que contemplen tanto la evolución de los precios tecnológicos como las necesidades operativas de una red con alta penetración de energías renovables.
Tres parques de 33 MW y contratos de compraventa por 20 años
El proceso licitatorio contempla tres ítems de 33 MW de potencia activa a inyectar a la red, que se adjudicarán de manera independiente y estarán asociados a zonas y nodos de conexión específicos.
El primero corresponde a Tacuarembó, donde se habilitarán las subestaciones Chamberlain, Cuchilla Peralta A y Cuchilla Peralta B, con conexiones previstas en 150 kilovoltios.
El segundo se ubicará en Florida, con posibilidades de conexión en Colonia Sánchez, Pintado A, Pintado B, Florida y Durazno. Según el nodo seleccionado, se contemplan conexiones en 150 kilovoltios y en niveles de media tensión.
Por último, el tercer proyecto estará localizado en la zona Este, con alternativas en Carapé, La Plata, San Carlos y Rocha, además de otros nodos identificados en la documentación de la convocatoria.
La definición de estas ubicaciones responde a estudios de capacidad de la red eléctrica realizados por UTE, que identificó los puntos habilitados para recibir la inyección de los nuevos parques. Cada central deberá situar su punto de conexión dentro de un radio máximo de cinco kilómetros respecto del nodo seleccionado.

Las empresas interesadas podrán participar en uno, dos o los tres ítems, pero deberán presentar una única cotización por cada proyecto elegido y seleccionar un solo nodo de conexión para cada zona.
La adjudicación se realizará exclusivamente por precio entre las ofertas que cumplan los requisitos establecidos. Por lo tanto, una misma compañía podría resultar adjudicataria de los tres parques.
Uno de los aspectos centrales de la convocatoria será la estructura económica de los contratos. Aunque UTE comprará el 100% de la energía generada durante 20 años, la remuneración no será uniforme a lo largo de todo el período.
Durante los primeros 15 años, la empresa estatal abonará el precio ofertado por el adjudicatario, mientras que en los últimos cinco años pagará el 40% de ese valor, sujeto a las actualizaciones correspondientes.
Por ejemplo, si un desarrollador presenta una oferta de 50 dólares por megavatio hora y resulta adjudicado, recibirá una remuneración base de 50 dólares durante los primeros 15 años y de 20 dólares durante los cinco restantes, antes de aplicar los ajustes previstos.
Esta modalidad introduce una variable relevante para los modelos financieros, ya que los ingresos derivados de la venta de electricidad tendrán un tratamiento diferente durante el último tramo contractual.
Además, los precios se expresarán en dólares por megavatio hora y contarán con mecanismos de actualización anual durante enero, mediante fórmulas que contemplan índices de precios estadounidenses y uruguayos, así como la evolución del tipo de cambio.
Para los primeros 15 años, el 60% del precio permanecerá fijo y el 40% restante estará sujeto a actualización. En los últimos cinco años, la fórmula de ajuste se aplicará sobre la totalidad del precio reducido.
Otro punto contemplado es el tratamiento de la energía que no pueda entregarse debido a restricciones operativas de la red. En esos casos, UTE abonará la energía no suministrada al precio contractual vigente, según los lineamientos anunciados.
Esta disposición resulta relevante para los generadores, dado que establece una remuneración frente a determinadas limitaciones operativas que puedan impedir la inyección de electricidad.
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Nuevas exigencias técnicas, garantías y condiciones para inversores
La licitación también incorpora requisitos vinculados con la infraestructura eléctrica y los servicios que deberán prestar las centrales al sistema.
El precio ofertado tendrá que incluir la energía entregada, la potencia firme, las obras de conexión y los servicios auxiliares, además de los demás atributos contractuales reconocidos.
Entre las exigencias técnicas se encuentra la provisión de potencia reactiva incluso durante la noche, una prestación denominada Q at Night, que permite contribuir al control de tensión de la red aun cuando los paneles no estén generando electricidad.
Por lo tanto, las empresas deberán contemplar los equipos y las capacidades necesarias para prestar estos servicios dentro del precio presentado, sin una remuneración adicional específica.
Asimismo, los proyectos deberán utilizar exclusivamente tecnología solar fotovoltaica y no podrán incorporar sistemas de almacenamiento mediante baterías.
Las instalaciones de conexión también tendrán que ser exclusivas e independientes para cada central, con los requisitos de medición y seccionamiento establecidos por UTE.
Respecto de las obras eléctricas, la empresa estatal incluirá un anteproyecto general de conexión y elaborará propuestas específicas para los adjudicatarios.
UTE también se encargará de gestionar las servidumbres, los derechos de paso y las demás afectaciones prediales necesarias para construir las líneas de conexión.
Sin embargo, las indemnizaciones correspondientes deberán ser asumidas por los generadores, lo que introduce otro componente económico que tendrá que ser considerado al elaborar las ofertas.
En cuanto a los plazos, las centrales deberán estar construidas y habilitadas dentro de los dos años posteriores a la firma del contrato.
Otro elemento importante es que la convocatoria no exigiría antecedentes específicos al oferente ni a la empresa constructora. Tampoco sería necesario contar con la totalidad de los permisos ambientales al momento de presentar la propuesta.
No obstante, los proyectos deberán cumplir posteriormente los requisitos regulatorios, técnicos y ambientales exigidos para obtener su habilitación.
En materia de garantías, los participantes tendrán que presentar 300.000 dólares por cada ítem como garantía de mantenimiento de oferta.
Adicionalmente, se exigirá una garantía de fiel cumplimiento equivalente al 1% de la facturación potencial estimada durante la mitad del plazo de suministro, calculada con un factor de utilización de 0,26.
La documentación presentada por UTE también establece una garantía de buena ejecución equivalente a cuatro veces la de fiel cumplimiento y otra vinculada con las obligaciones previstas en la legislación de tercerizaciones.
A diferencia de determinados esquemas anteriores de contratación de generación renovable, el nuevo procedimiento no contemplaría que UTE adquiera las acciones de la sociedad generadora ante eventuales incumplimientos.
En cambio, se prevé un régimen de penalidades económicas, ejecución de garantías y posibles rescisiones contractuales, dependiendo de la naturaleza del incumplimiento.
Por otra parte, la licitación incorporará criterios relacionados con el componente nacional de la inversión, con el objetivo de promover la participación de trabajadores y proveedores uruguayos.
La presentación oficial contempla un 80% de mano de obra nacional, además de disposiciones específicas para incentivar la contratación de mujeres, personas mayores de 50 años y menores de 24 años.
También se consideran bienes de origen nacional, aunque la metodología definitiva será comunicada mediante una circular y estará sujeta a la aprobación del Ministerio de Industria, Energía y Minería.
Con estas condiciones, UTE busca contratar nueva generación solar mediante acuerdos de largo plazo, trasladando a los desarrolladores privados la construcción y operación de los parques, así como determinadas obligaciones de conexión y prestación de servicios a la red.
La publicación de los pliegos definitivos será el próximo paso para establecer los requisitos de participación y permitir que las empresas interesadas evalúen los costos, las garantías, las obligaciones técnicas y las condiciones económicas de los tres proyectos que integran la convocatoria.

