Ayer, cerca de las 10 y media de la mañana, comenzó "Escenarios Energéticos 2035", en la Facultad de Derecho de la UBA.
Esta vez, las siete organizaciones que participan del ejercicio, tuvieron 15 minutos para explicar las conclusiones que arribaron respecto de su proyección de la matriz eléctrica de cara a los próximos 20 años.
La convocatoria fue un éxito, el salón estuvo en todo momento colmado y las exposiciones mostraron gran precisión técnica.
Hubo diferencias y coincidencias, pero primó el consenso y el espíritu democrático.

En líneas generales, el costo de la energía eléctrica al que arribaron osciló desde los 90 a los 120 dólares el MWh, variando en función de las metas de reducción de emisiones planteadas y los tipos de tecnologías a implementar.
La jornada estuvo dividida en dos partes.
Por la mañana, los más comprometidos con las energías renovables: la Cámara Argentina de Energía Renovable (CADER), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), los Verdes-FEP y Fundación Vida Silvestre.
Este era el bloque más "verde.
Al mediodía, disertaron las organizaciones más cercanas a la industria convencional: la Asociación de Grandes Usuarios de Energía Eléctrica de la República Argentina (AGUEERA) en alianza con la Unión Industrial Argentina (UIA) , la Asociación de Generadores de Energía Eléctrica de la República Argentina (AGEERA) y el Comité Argentino del Consejo Mundial de la Energía (CACME).
Luego de las conclusiones, subieron al estrado los asesores de los candidatos.
Aunque en forma protocolar apoyaron las energías limpias, al comienzo de sus presentaciones, diferenciaron entre "lo deseable" y lo "posible", dejando entrever la permanencia de viejos prejuicios: que la energía renovable es más cara y afecta el normal funcionamiento del sistema eléctrico, por sus condiciones de intermitencia.
No se enteraron que importar combustibles fósiles para generación distribuida cuesta entre cinco y seis veces más que con energías limpias a precios de mercado actuales.
Tampoco consideraron la posibilidad de almacenamiento y de integración regional de redes como herramientas para regularizar el suministro eléctrico del sistema. Aranguren fue quién mejor parado cayó.
Sacó sus años de experiencia como presidente de Shell para enfrentar al auditorio, presentó un discurso crítico del oficialismo y fue más contundente que sus rivales.
De todas maneras, no entró en detalles ni difundió propuestas de fondo para el sector.
"Hay que dejar de subsidiar la oferta y pase a subsidiar a la demanda que lo necesite, para generar inversiones", dejó entrever el asesor de Cambiemos.
SEnergía más cara es la que no se tiene.
Y la más barata es la que no se utiliza, dijo en relación a la importancia de aplicar medidas de eficiencia.
Mostrando un costado desarrollista, puso como ejemplo de la situación energética actual los postulados que Arturo Frondizi, presidente por la UCR durante el período 1958-1962, publicó en su libro "La Batalla del Petróleo.
Y comparó: "En muchos de sectores de nuestro país necesitamos restablecer esa capacidad de idear algo por el cual podamos luchar Enrique Devoto, del Frente Renovador, jugó más tranquilo, pero fue el más picante.
Aprovechó su condición de dos contra uno para hacer varias chicanas a un oficialismo que no supo o quiso defenderse.
En cuanto a la posición energética, planteó: "somos partidarios de implementar energías renovables; no descartamos la energía nuclear; y creemos que el país tiene posibilidades de explotar proyectos hidroeléctricos, ya que se ha explotado menos de la mitad del potencial.
Ahora bien, al momento de pensar en soluciones, cayó directamente en la construcción de centrales térmicas: "Si miramos la situación actual, con un crecimiento moderado de la demanda, en 2018 tendríamos un serio problema de abastecimiento.
De manera que las soluciones tienen que ser urgentes.
Y las únicas opciones son centrales de tipo combinado porque son más fáciles de operar e instalar.
En cuanto a las energías solar, eólica y Biomasa, las postergó "para dentro de 15 años.
Sobre las subvenciones a la energía eléctrica, manifestó: "Hay una política errada en materia de tarifas; una cosa es la tarifa para generación, transporte y distribución, y otra cosa es lo que debe pagar el usuario.
Ahí aparece el verdadero subsidio, cuando cubre a la demanda.
También Devoto habló de la importancia de la eficiencia energética: "Creo que hay en estos años de política, hay dos elementos, y que creo que son importantes de ir desarrollando, particularmente las redes inteligentes, va a permitir ir hacia el otro objetivo, uso racional de energía, y medidores inteligentes, de manera que se pueda modular la demanda desde los centros de distribución.
En representación del Frente para la Victoria (FPV) el enviado fue el subsecretario de Desarrollo de los Servicios Públicos de Buenos Aires, Miguel Martín. Fue quizás el menos preparado para dar su exposición, por no ser un cuadro técnico especializado en energía, pero dejó entrever algunos lineamientos de la política de Daniel Scioli: más energía hidroeléctrica y nuclear.
Considera que hay que apostar a las tecnologías que el país presenta con capacidad de producción.
Así sostuvo su posición.
