El Ministerio de Minas y Energía (MME) de Brasil aprobó el Plan Decenal de Expansión Energética (PDE) 2034 (a través de la Ordenanza N° 831/2025) que proporciona una visión integrada del futuro y participación de los recursos energéticos del país, además de contribuir a la construcción de políticas públicas. El documento estima una inversión de R$ 3,2 billones en los próximos diez años y proyecta una capacidad instalada de 311 GW para 2034, con un nivel de renovabilidad del 85% en la generación eléctrica. Dentro de la matriz eléctrica, las fuentes renovables mantendrán un rol protagónico, representando el 87% de la capacidad instalada proyectada, mientras que las tecnologías no renovables se limitarán al 12%, siendo complementadas por almacenamiento energético y mecanismos de respuesta a la demanda. El documento establece que el crecimiento de la oferta interna de energía será de aproximadamente 25% en los próximos diez años, con un fuerte protagonismo de las fuentes eólica y solar, así como de la generación distribuida. "Las renovables muestran un crecimiento promedio anual de 2,5% para abastecimiento interno, destacando un crecimiento promedio de 5,2% anual.
Así, se estima que el porcentaje de energía renovable en la matriz energética brasileña aumentará, llegando al 49% en 2034", detalla el documento. Durante el período proyectado, la diversificación de la matriz eléctrica se profundizará.
Si bien disminuirá la participación hidroeléctrica, esta será compensada por el crecimiento de fuentes como la solar y la eólica, repartidas de la siguiente manera:
- 13147 MW fotovoltaicos
- 6.479 MW de grandes hidroeléctricas (mayormente por la modernización de proyectos existentes)
- 3.287 MW de pequeñas centrales hidráulicas
- 2.272 MW en termoeléctricas renovables, 15.504 MW en eólicas, 13.147 MW en solares


