El sector eólico mexicano podría destrabar una inversión privada de más de USD 6500 millones en el corto plazo.
Así lo proyecta la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), que identifica cerca de treinta proyectos en el pipeline con predio definido y acuerdos de renta de reserva, los cuales suman una capacidad total de 5000 MW. SEsos treinta parques ya tienen definido un predio.
Se tiene algún acuerdo con los dueños, ya sean privados o ejidales, y se está pagando una renta de reserva", manifestó Héctor Treviño, director ejecutivo de la AMDEE, en diálogo con Energía Estratégica. La asociación estima que estos desarrollos podrían activarse en un plazo de dos a cuatro años, siempre que se destraben los principales cuellos de botella: el marco regulatorio y la saturación de la red. Con la llegada de la nueva administración federal encabezada por Claudia Sheinbaum, desde el sector privado se percibe un cambio de actitud en los organismos clave.
SEstamos viendo mucha apertura.

Ya hay acercamientos con la Secretaría de Energía, la Comisión Federal de Electricidad y el SENACE", destacó Treviño. El Congreso aprobó modificaciones constitucionales y la publicación de una nueva ley del sector eléctrico.
Ahora, la atención está centrada en la publicación del reglamento, donde se espera mayor claridad sobre la participación privada y la interpretación de la prevalencia estatal. "Hay dudas sobre cómo se va a interpretar el concepto de prevalencia del Estado", señaló el director ejecutivo, quien estimó que la publicación podría ocurrir entre agosto y septiembre. Al mismo tiempo, la saturación de la red nacional de transmisión sigue siendo el mayor obstáculo para nuevos proyectos, ya que la mayoría de los tramos están "prácticamente saturados" y pareciera no haber señales concretas para que los privados puedan invertir en transmisión, hoy "monopolio de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Actualmente, México cuenta con 75 parques eólicos en operación, que aportan 7812 MW, equivalentes al 5,68% de la matriz eléctrica nacional.
Esta potencia permite abastecer a más de 11 millones de hogares, de acuerdo a cifras de la AMDEE. Además, existen tres parques construidos desde hace años que no han podido inyectar energía por falta de permisos, lo que representa otros 414 MW de capacidad pendiente. El directivo de la asociación aseguró que esperan que en el transcurso de este año ya se puedan interconectar a la red.
A ellos se suman dos proyectos "ready to build" por 175 MW. Por lo que de concretarse los 5000 MW en tramitación, México daría un salto significativo en renovables.
Según Treviño, el país necesita entre 30000 y 40000 MW adicionales de capacidad limpia para cumplir sus compromisos del Acuerdo de París y alcanzar el 45% de energías limpias en la matriz para 2030. Aquí es donde el directivo aclaró una cifra que fue replicada por medios en los últimos días: 30000 millones de dólares.
Treviño precisa que ese número surge como un cálculo redondeado para alcanzar las metas, por eso subraya que los USD 6500 millones vinculados a los proyectos actuales en el pipeline son una expectativa concreta y factible. La competitividad económica de la energía eólica en México sigue siendo un factor clave para atraer inversiones.
A esto se suma la presión creciente de las empresas, tanto nacionales como extranjera, por cumplir con sus objetivos de descarbonización.
"Una gran mayoría de las empresas ya se pone un objetivo de consumo, como de que el 30% de su electricidad venga de fuentes renovables", comentó el titular de la AMDEE. Uno de los eventos más resonantes de las últimas semanas fue la salida de Iberdrola del país. Para la AMDEE, esta decisión responde a una estrategia corporativa internacional, vinculada a las limitaciones del modelo mexicano.
"La empresa migró hacia transmisión y distribución, que es donde ve el futuro de su negocio.
Pero en México eso está restringido a la CFE, mientras que en Estados Unidos o Reino Unido los privados sí pueden invertir", explicó Treviño. Este movimiento deja en evidencia que la certidumbre jurídica y el acceso al sistema de redes serán elementos clave para garantizar la permanencia de inversores internacionales y la atracción de nuevos capitales. Actualmente, la AMDEE trabaja en fortalecer la sostenibilidad del sector eólico y está desarrollando un manual de buenas prácticas en derechos humanos y debida diligencia para parques.
A la par, la asociación formó un comité de expertas para impulsar la participación femenina en un sector donde predominan los hombres en un 75 a 80%.

