Desde hace algunos años el mercado solar térmico crece de manera franca y las perspectivas para los próximos años son aún mejores en Argentina.
Más teniendo en cuenta que la próxima gestión de gobierno (gane Daniel Scioli o Mauricio Macri, según propias declaraciones) quitará subsidios a las tarifas energéticas, lo que alentará aún más el uso de esta tecnología renovable.
En efecto, cada vez son más los usuarios residenciales e industriales y comerciales que optan por instalar calefones solares debido a sus características: ahorro de gas de hasta un 80 por ciento que evitan emanaciones de impacto ambiental por un período aproximado de 15 años, tiempo de duración del equipo.
Para velar sobre estas características juega un rol importante el trabajo que la Comisión de Energía Solar Térmica del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) está llevando a cabo junto a laboratorios, fábricas nacionales, centros tecnológicos, universidades, entidades gubernamentales y consumidores de toda la Argentina.

"Nuestro país tiene un mercado sin exigencias que no permite filtrar aquellos equipos de baja calidad, y los usuarios, al desconocer sobre la tecnología, compran lo que les parece y pueden llevarse la sorpresa de que su equipo rindió menos de lo que se promete.
Eso genera una desconfianza en el cliente y es ahí donde pierde la tecnología solar térmica, señala Federico Yonar, profesional de Normalización de IRAM, en diálogo con energiaestrategica.com.
Para ello, están desarrollando normas de calidad en el diseño y rendimiento de los equipos para establecer "una fuerte componente de seguridad en el mercado", resalta Yonar.
Las normas han aprobado todas las etapas de elaboración.
Ahora los especialistas elaboran una redacción final incorporando aspectos definidos en la Discusión Pública, última fase desarrollada con participación de todo público.
Ahora restaría presentarles a los actores involucrados el texto final de las normas.
De no haber objeciones, entre la semana entrante y la del comienzo de la primavera podría haber actualización de las normativas; de haber objeciones, se postergaría una semana más a entrada en vigencia.
Yonar explica que estas normativas serán "de cumplimiento voluntario.
Es decir, al no haber una legislación que las respalde, no existe obligatoriedad en el comerciante a vender productos de calidad bajo estas normas, será el propio usuario el que deba preguntar si el equipo solar que va a comprar se rige o no bajo estos parámetros de calidad: un paso importante para regularizar el mercado y garantizar al cliente seguridad. Sobre normativas Las normas que entrarán en vigencia será, por un lado, la IRAM 210002-1, que establece los métodos de ensayo y procedimientos de cálculo para determinar el rendimiento térmico de los colectores solares para el calentamiento de líquidos.
Por otro lado, está la IRAM 210004, apuntada a los métodos de ensayo exteriores para la caracterización y predicción del rendimiento anual de los sistemas solares, excluyendo los sistemas solares de calentamiento de agua sanitaria que disponen de un refuerzo auxiliar, tal como una resistencia eléctrica incorporada al termo tanque para cuando no se disponga de la radiación solar mínima para abastecer el consumo de agua caliente.
Ambas normas reflejan las prácticas reales de ensayos de acuerdo a la disponibilidad de la tecnología de instrumentos accesibles en el país.
Esto permite poder obtener datos de rendimiento que pueden ser cotejados y comparados por diferentes laboratorios, es decir, las dispersiones en los resultados del rendimiento van a estar respaldas por el cumplimiento de las IRAM.
Por otra parte, y con la finalidad de brindar aún mayor confiabilidad de los colectores solares que se encuentran disponibles en el mercado, cuenta Yonar que se continúa avanzando en la actualización de la IRAM 210007: Métodos de ensayos para validar los requisitos de durabilidad, fiabilidad y seguridad de los colectores solares, que contempla cambios que se vienen discutiendo en el entorno e incorporan las normas ISO aplicables.
