La Asociación Gremial de Pequeños y Medianos Generadores (GPM) de Chile alertó sobre una de las principales falencias estructurales del sistema energético: la falta de una legislación moderna que regule la distribución eléctrica. El marco vigente, prácticamente inalterado desde hace cuatro décadas, se ha convertido en un obstáculo para el despliegue eficiente de las energías renovables y la integración tecnológica de los PMGD, segmento que representa cerca del 35% de la capacidad instalada nacional. El director ejecutivo de GPM, Mauricio Utreras, conversó con Energía Estratégica y advirtió que es prioritario avanzar hacia una nueva normativa que responda a los desafíos actuales, en pos de optimizar el uso de la infraestructura existente, facilitar la coordinación operativa entre los generadores y las empresas distribuidoras, e incorporar tecnologías que incrementen la seguridad del suministro ante eventos como el corte del pasado 25 de febrero. "El proyecto ley de reforma a la distribución es ya una deuda histórica del sector eléctrico de Chile.
Hemos planteado nuestra disposición en este objetivo a la asociación gremial de distribuidoras, porque creemos fundamental para alcanzar la transición energética, la modernización de este segmento de mercado", aseguró Utreras. Cabe recordar que el ministro de Energía de Chile, Diego Pardow, prometió presentar una reforma integral antes del primer trimestre del año próximo, con la expectativa de que se abriera una "ventana de oportunidad" para viabilizar el debate legislativo antes del recambio político. Sin embargo, el proyecto aún no ha sido ingresado al Congreso, porque a pesar de las urgencias técnicas, la proximidad de las elecciones parlamentarias y presidenciales plantean un obstáculo político para ello. En paralelo, la Asociación Gremial de Pequeños y Medianos Generadores plantea que el país debe prepararse para una transición hacia un mercado de oferta, en el contexto de una creciente sobreoferta de energías renovables. "Son cambios importantes y trascendentes para el sector, especialmente a largo plazo para el segmento que abarca el gremio, aseguró el director ejecutivo, quien destacó que se trata de una discusión que debe abordarse con consenso entre todos los actores involucrados y que debe formar parte de la agenda de las futuras autoridades del sector energético, independientemente del sector político que representen.
El análisis de GPM también pone en evidencia los retrasos que afectan al desarrollo de la infraestructura de transmisión, aspecto que compromete tanto a proyectos PMGD como utility scale en algunas zonas del país. Por lo que desde el gremio consideran fundamental que se respeten los cronogramas y se ejecuten las obras comprometidas para evitar cuellos de botella que frenen el crecimiento de la generación renovable. Por otro lado, tras el apagón del 25 de febrero, la entidad realizó un llamado explícito a no debilitar al Coordinador Eléctrico Nacional en medio del debate público, señalando que es necesario actuar con responsabilidad mientras se desarrolla la investigación. "Necesitamos que se cumplan los plazos de las obras de transmisión.
Y esos retrasos también son parte de que el Coordinador pueda seguir enfocándose en el futuro, no solo en la operación", concluyó.


