Inland Energy, brazo generador de Luz del Sur, consolida su posicionamiento como protagonista del sector renovable en Perú.
La compañía avanza en una estrategia ambiciosa de expansión con el foco puesto en energías limpias y una cartera que ya alcanza los 1.000 millones de dólares en proyectos.
Entre ellos se destacan las plantas solares Majes y Repartición, los parques eólicos Tres Hermanas y San Juan de Marcona recientemente adquiridos, con una capacidad conjunta de 129,3 MW y una inversión superior a 260 millones de dólares.
Otro de los proyectos es Santa Teresa II, una ampliación hidroeléctrica en la ciudad de Cusco que demandará 500 millones de dólares, con fecha estimada de inicio en 2027 y una potencia de 280 MW.

"Con esta adquisición, creo que nos posicionamos realmente en el top 3 de las empresas operadoras de parques eólicos en el Perú, manifestó Carlos Travezaño, gerente comercial de Inland Energy, en una entrevista exclusiva en el marco de Future Energy Summit (FES) Perú.
Estas inversiones son parte de una hoja de ruta clara que Travezaño definió con dos pilares: el crecimiento de un portafolio 100% renovable y el fortalecimiento de la eficiencia operativa.
El ejecutivo detalló que ya se están evaluando nuevas oportunidades con clientes específicos, manteniendo el foco exclusivo en tecnologías limpias: "Seguimos atentos, de forma oportunista, a desarrollar algún proyecto nuevamente centrado en energías renovables, afirmó.
La matriz energética de Inland Energy incluye activos hidroeléctricos, solares y eólicos, lo que la posiciona como una de las pocas compañías en Perú con presencia diversificada y exclusiva en renovables.
Este enfoque se apoya en un respaldo institucional sólido: por un lado, Luz del Sur, con más de tres décadas de presencia en el país, y por otro, el soporte internacional de China Yangtze Power Co. (CYPC), el operador hidroeléctrico más grande del mundo.
Desde la compañía remarcan que el crecimiento del sector está condicionado por la necesidad de una modernización regulatoria. El ejecutivo fue contundente al respecto: "Se necesita que la parte regulatoria vaya de la mano con el futuro de las tecnologías, con la modernización de nuestro sector eléctrico, para que sea correctamente remunerado y estas inversiones puedan ser una realidad.
Asimismo, destacó que otro aspecto clave es el avance de la generación distribuida, incluyendo la posibilidad de que los usuarios cuenten con medidores bidireccionales, lo que permitiría no solo consumir, sino también generar energía.
¿Por qué la importancia? Luz del Sur ya ha resaltado que las redes no están preparadas ni se han dado las normas que permitan al distribuidor estar listo para recibir inyecciones de energía, como por ejemplo la definición de normas de seguridad y técnicas, como también el precio que se fijará, a fin de que el país llegue en 5 o 10 años a desarrollar todo el potencial.

