La República Dominicana ha definido una hoja de ruta ambiciosa para alcanzar el desarrollo pleno en 2036, y el sector energético especialmente las fuentes renovables se ubica en el centro de esta transformación.
La iniciativa Meta RD 2036, lanzada por el presidente Luis Abinader, busca duplicar el PIB real en los próximos 12 años, lo que implica un promedio de crecimiento del 6 % anual, duplicar la energía consumida y elevar la participación de energías limpias en la matriz nacional.
"El crecimiento que buscamos no es solo económico; queremos que beneficie a más gente, genere empleos de calidad y mejore los servicios públicos", subraya Abinader, quien resalta que la transición energética será uno de los motores de este salto económico.
Dentro de los 12 comités sectoriales creados por el Decreto 337-24, el Comité de Energía proyecta un crecimiento anual del 8,4 %, triplicando su aporte al PIB de USD 1.777 millones en 2024 a USD 4.983 millones en 2036.

La meta contempla modernizar la infraestructura eléctrica, ampliar la capacidad de transmisión y distribución, y atraer inversiones extranjeras en solar, eólica e hidroeléctrica.
Luis Mejía Brache, coordinador del comité, junto a autoridades como Edward Veras (CNE), Joel Santos (MEM), Celso Marranzini P. (GAB.
EL0CTRICO), Roberto Herrera (ADIE), Alfonso Rodríguez (ASOFER) y Carlos Rodríguez (ADOSEA), lideran un plan que busca no solo aumentar la generación renovable, sino también fortalecer la resiliencia climática del sistema y reducir pérdidas técnicas en redes.
Como parte de esta estrategia, el Gobierno anunció recientemente una licitación internacional para adjudicar hasta 600 MW de capacidad renovable, incorporando nuevos requerimientos técnicos.
Estos incluyen integración de sistemas de almacenamiento para garantizar estabilidad de red, exigencias de curva de generación controlada para optimizar la inyección de energía y una mayor precalificación técnica y financiera para garantizar la solidez de los oferentes.
Esta licitación busca acelerar la entrada en operación de proyectos solares y eólicos estratégicos, consolidando a República Dominicana como un hub energético limpio en el Caribe.
Proyección hacia un sistema limpio y competitivoEn línea con la transición energética, la Meta RD 2036 incorpora medidas para fomentar la movilidad sostenible, ampliar la red de cargadores eléctricos, electrificar el transporte público y promover la adopción de vehículos de cero emisiones, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y mejorando la calidad del aire en zonas urbanas.
El plan también contempla incrementar la inversión extranjera directa en energía del 3,3 % del PIB en 2024 al 8 % en 2036, potenciando alianzas público-privadas para financiar grandes obras de infraestructura, como plantas solares de gran escala, parques eólicos costeros y sistemas de transmisión resilientes a eventos climáticos.
Según las proyecciones del Banco Mundial utilizadas en el plan, las reformas actuales permitirán que la economía dominicana supere el 6 % de crecimiento anual a partir de 2030, con el sector energético como uno de los principales impulsores.
"Queremos un sistema eléctrico más limpio, más robusto y con capacidad para sostener nuestro desarrollo por décadas", enfatiza Edward Veras, director ejecutivo de la CNE.
La combinación de Meta RD 2036 y la licitación de 600 MW marca un punto de inflexión para la República Dominicana, que apuesta por la energía renovable no solo como herramienta de descarbonización, sino como catalizador de inversión, empleo y bienestar social.

