Nordex Group avanza con paso firme hacia su objetivo estratégico: convertirse en el fabricante número uno de energía eólica en Latinoamérica.
Con una trayectoria de 40 años en el mercado, la compañía acumula cerca de 60 GW contratados a nivel global, de los cuales 10 GW corresponden a Latinoamérica, lo que representa más de un 16% del total. Esta apuesta por la región se traduce en una presencia activa en más de diez países y en una estrategia clara de expansión, adaptación tecnológica y consolidación de liderazgo. "Nuestro objetivo global en Latinoamérica es ser el fabricante N°1 y lo podemos ser a mediano plazo", manifestó el director de Ventas para LATAM de Nordex Group, Albert Sunyer, en diálogo con Energía Estratégica. La compañía se encuentra actualmente en el top 2 de los principales mercados de la región, y ya ocupa posiciones de liderazgo en varios de ellos, como en Perú, donde ha contratado más de 650 MW, o Ecuador, donde alcanzará una cuota de mercado superior al 60%, una vez el proyecto sea instalado. El reciente ingreso al mercado ecuatoriano representa un hito en la hoja de ruta de la compañía.
Nordex ejecutará allí su primer proyecto eólico de 112 MW, con turbinas Delta4000 montadas a una altura de buje de 105 metros, cuya instalación está prevista para octubre de 2026 y entrada en operación para marzo de 2027. Este parque eólico permitirá a Ecuador triplicar su capacidad instalada, pasando de 69 MW a 181 MW, y contribuirá a reforzar el sistema eléctrico nacional durante la estación seca de la Amazonía. "El proyecto será monitoreado muy de cerca y permitirá que, en base al éxito del mismo, se puedan tomar, decisiones para que el futuro de la eólica en Ecuador sea más próspero en los próximos años.
Y este hito es claro de cara a la expansión que seguimos proyectando para Latinoamérica", subrayó Sunyer. Además de Ecuador, Nordex mantiene una presencia sólida en mercados como México, con cerca de 2 GW instalados, y Colombia, donde ya ha vendido más de 200 MW.

En paralelo, en Chile y Argentina, la compañía tiene contratados más de 1500MW y 650MW respectivamente, lo que le permite capitalizar oportunidades a medida que cada mercado evoluciona. Este despliegue regional se apoya en la plataforma Delta4000, una de las claves del éxito comercial de Nordex en los últimos años.
Lanzada en 2017, esta tecnología ya supera los 40 GW vendidos a nivel global, es decir, más del 50% del total de turbinas comercializadas por la firma. Su aplicación en Latinoamérica se concentra en tres modelos: N149, N163 y N175, todos en el rango de 5 a 7 MW, y acompañados por un amplio portafolio de torres que van desde los 98 metros hasta los 170 metros en versiones híbridas. "Supimos entender bien el mercado y diseñar una plataforma flexible que hoy domina nuestras ventas", sostuvo el director de Ventas para LATAM de la firma que ha instalado casi 60 GW de capacidad eólica en más de 40 mercados y en 2024 generó 7.300 millones de euros en ventas consolidadas Si bien la compañía no prevé incorporar nuevos productos en el corto plazo para Latinoamérica, apuntará a profundizar en la maduración tecnológica de su portafolio y en el fortalecimiento de la calidad de su cadena de suministro. Este enfoque también contempla el desempeño de sus contratistas y proveedores, en línea con un modelo que privilegia la adaptabilidad por proyecto y la rentabilidad sostenible, pensando "proyecto a proyecto", con el producto adecuado para cada cliente y cada contexto. Perspectiva regional: desafíos y oportunidades El desarrollo de la energía eólica en Latinoamérica está profundamente marcado por la dinámica política y regulatoria de cada país.
Sunyer describe un panorama de contrastes, con cambios drásticos de dirección en mercados clave. En México, por ejemplo, el sector pasó de una etapa de fuerte impulso a una fase de incertidumbre, mientras que en Colombia, tras la adjudicación de numerosos proyectos, un giro en la visión gubernamental ha ralentizado su ejecución. El mercado peruano también ha mostrado comportamientos cíclicos, con años de gran actividad seguidos de periodos sin avances y a la espera de futuras normativas que habiliten nuevas licitaciones para el sector.
En contraste, Argentina y Chile presentan actualmente un entorno de mayor dinamismo, aunque siguen condicionados por aspectos regulatorios y políticos. SVemos altibajos naturales en este sector a nivel global.
Por eso nos posicionamos en todos los mercados, listos para activar soluciones viables en el momento adecuado", señaló Sunyer. La estrategia de Nordex para responder a este contexto es clara: mantener presencia activa en todos los países de la región para aprovechar los ciclos positivos cuando surgen.
Esto implica tener preparado el producto, los equipos y las condiciones operativas para actuar de inmediato, independientemente de las oscilaciones regulatorias o del momento político.

