La Agencia de Energía del Estado de Puebla trabaja en la construcción de una subestación de 60 MW en la Ciudad de la Tecnología y la Sostenibilidad.
La iniciativa busca reforzar la red de transmisión y garantizar la factibilidad eléctrica para futuros proyectos.
"Va a haber electricidad, 60 MW, que son muy buenos para invitar a estos inversionistas a que lleguen", manifestó el director general Rodolfo Camacho Hernández en diálogo con Energía Estratégica.
Camacho explica que la obra se presenta como una señal clara de certeza para capitales nacionales y extranjeros interesados en instalarse en la región.

"Contamos con la factibilidad eléctrica y ellos pueden tener esa certeza de instalarse", aseguró.
El plan contempla además disponibilidad de agua y gas natural, factores estratégicos para la competitividad del estado.
La apuesta se enmarca en un contexto favorable: Puebla es el único estado del país que trabaja con cinco fuentes renovables hidroeléctrica, solar, eólica, geotérmica y biomasa y ya genera más del 51% de su electricidad con ellas.
Así lo destacó el director de planeación Alfredo Silverio Ordeñana Martínez.
La energía hidroeléctrica aporta el 40% de esa matriz, seguida por la fotovoltaica, la geotérmica y la eólica.
La biomasa, aunque aún incipiente, completa el portafolio.
Según Ordeñana, este abanico convierte a Puebla en un polo atractivo: "Tenemos un potencial elevado de renovables, infraestructura energética avanzada y políticas estatales activas.
Entre las estrategias de atracción de inversión resalta la fábrica de paneles solares inaugurada hace dos meses, con una capacidad anual de 120 MW.
"Estamos hablando que no se tenía algo similar a nivel nacional", afirmó Camacho.
La planta, que ya produce entre 95000 y 110000 paneles al año, utiliza tecnología bifacial, tipo N y TOPCON, y se distingue por integrar una cadena de suministro local.
"El aluminio, los cristales y los adhesivos, se busca que sean totalmente poblanos", remarcó.
El proyecto obtuvo el sello Hecho en México, lo que refuerza la confianza para instaladores nacionales.
Camacho subrayó que se trata de una oportunidad de sustituir importaciones: "Aquí en esta fábrica de paneles solares se les puede dar esa certeza de que no solo van a ser precios competitivos, sino de que también van a tener estas garantías cara a cara.
Aunque actualmente las celdas fotovoltaicas deben importarse, la Agencia ya trabaja con el Instituto Nacional de Astrofísica, ptica y Electrónica (INAOE) en un desarrollo artesanal que podría escalarse, con la meta de lograr que en los próximos años se produzca también este componente en Puebla.
Otro frente innovador es el primer proyecto agrivoltaico del país, que aprovechará 267 módulos con capacidad total de 164 kW.
"Estamos hablando que se van a instalar 267 módulos con una capacidad aproximada de 615 a 650 watts.
Lo que podrá reducir, aproximadamente, 94 toneladas de CO que se van a dejar de meter a la atmósfera", detalló Ordeñana.
El modelo piloto mostró beneficios adicionales: ahorro de agua gracias a la sombra de los paneles, reducción de malezas y valor agregado en la producción agrícola local.
"No solamente es ir y colocar los paneles solares, sino todo lo que lleva consigo: biofertilizantes, deshidratadores y productos como fruta deshidratada o galletas de maíz", puntualizó.
No obstante, los funcionarios reconocen que el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica sigue siendo un desafío.
La coordinación con la Comisión Federal de Electricidad y otros actores federales resulta clave para garantizar la expansión de la red de transmisión y dar certeza regulatoria a los inversionistas.
Camacho admite que se trata de una problemática presente en todo el país, donde aún se requieren mayores inversiones para modernizar las líneas y subestaciones existentes.
Además, mencionan que la certeza jurídica y regulatoria es otro de los puntos que demandan las empresas internacionales antes de instalarse en la región.
El director general de la AEEP subrayó que el mensaje para inversionistas es claro: Puebla combina infraestructura, recursos y políticas públicas que apuntalan la transición energética.
"Más que barreras, estamos hablando de fortalezas que puede tener el Estado de Puebla para invitar a los inversionistas a que lleguen e inviertan en el Estado", concluyó Camacho.

