El banco de desarrollo FMO, con sede en los Países Bajos, participa con 50 millones de dólares en un préstamo corporativo senior de 300 millones de dólares junto con la Corporación Financiera Internacional (IFC) y un grupo de bancos comerciales para financiar Central Puerto .
Esta transacción envía una clara señal de que el capital internacional sigue respaldando al sector energético argentino a pesar de un entorno macroeconómico complejo.
Cabe destacar que la operación se ha estructurado como un préstamo corporativo sin garantía, basado en las condiciones del mercado.
Esta financiación consolida aún más la posición de Central Puerto como una de las principales generadoras de electricidad de Argentina, con una cartera diversificada de 6,9 GW, que representa alrededor del 15% de la capacidad de generación privada instalada en el país.
Además de fortalecer el balance de la empresa, el acuerdo refleja la creciente confianza en la transición energética que está llevando a cabo Argentina.
Desde la perspectiva de FMO, la participación como prestamista de clase B refuerza su compromiso con soluciones energéticas sostenibles y basadas en el mercado en las economías emergentes.
Los fondos se distribuirán entre dos pilares estratégicos.
En primer lugar, respaldarán la renovación de la concesión de la central hidroeléctrica Piedra del Águila , una instalación de 1.440 MW que lleva más de 30 años en funcionamiento y desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la estabilidad de la red eléctrica nacional argentina.
En diciembre de 2025, Central Puerto se adjudicó oficialmente la licitación para continuar operando la planta, lo que representa un hito clave en su estrategia de gestión de activos a largo plazo.
En segundo lugar, el préstamo respalda el desarrollo del Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) de Nuevo Puerto, un proyecto de 150 MW que se convertirá en la mayor instalación de almacenamiento de energía a escala industrial de Argentina.
Esta inversión es esencial para mejorar la flexibilidad de la red, apoyar la integración de fuentes de energía renovables intermitentes como la energía eólica y la solar fotovoltaica, y avanzar hacia un sistema eléctrico más resiliente y moderno.
Esta transacción es particularmente significativa en un momento en que la financiación internacional para la infraestructura energética en Argentina sigue siendo selectiva.
El hecho de que se estructurara como un préstamo sin garantía, en condiciones comerciales y con la participación activa de bancos privados, pone de relieve el renovado interés mundial por los proyectos energéticos argentinos bien estructurados.
"Operaciones como esta envían una clara señal de confianza y estabilidad al mercado, algo esencial para atraer nuevas inversiones", señalaron fuentes involucradas en la estructuración del acuerdo.
Desde el punto de vista de la sostenibilidad, FMO ha clasificado la transacción como B+, en línea con la categoría B de la IFC.
Para el proyecto BESS, se aplican las Normas de Desempeño 1, 2, 3 y 4 de la IFC, mientras que el activo hidroeléctrico también activa las Normas 5 y 6, que abarcan la gestión ambiental y la biodiversidad.
Como parte del proceso de debida diligencia ambiental y social, se identificó un número limitado de deficiencias con respecto a los requisitos de la CFI.
Se acordó un Plan de Acción Ambiental y Social (PAAS) que comprende siete medidas correctivas para mitigar los posibles impactos.
Central Puerto continúa impulsando una combinación diversificada de generación de energía, que integra activos térmicos, hidroeléctricos y renovables.
Su cartera incluye actualmente 4,9 GW de capacidad térmica, 1,4 GW de energía hidroeléctrica y una plataforma de energías renovables que se espera alcance los 575 MW a finales de 2025, lo que refuerza su papel en el panorama energético en evolución de Argentina.

