El flujo constante de inversión extranjera confirma la posición de España como uno de los principales destinos europeos para proyectos de energías renovables.
Según las cifras presentadas en la reunión anual del Club Español de la Energía, el país ocupa el segundo lugar en Europa en inversión extranjera y el cuarto a nivel mundial en sostenibilidad.
Estos resultados reflejan la creciente confianza internacional en el marco regulatorio español, la diversidad tecnológica y la competitividad de su sistema eléctrico, factores que lo han situado en el centro de la transición energética europea.
El papel de España se ve reforzado aún más por una estrategia centrada en las redes inteligentes, el almacenamiento de energía y las nuevas capacidades industriales vinculadas al hidrógeno y la digitalización.
En las últimas semanas, diversas iniciativas público-privadas con Asia han puesto de relieve esta proyección internacional: Galicia completó una misión oficial a Japón para atraer inversión industrial; APPA Renovables impulsó la participación española en el programa EU Business Hub Japan Korea y en el Battery Tour de China (del 13 al 17 de octubre); y el Corredor Vasco del Hidrógeno continúa su colaboración con Japón a través de Basque Trade & Investment, JETRO y el Clúster Energético, con nuevas acciones conjuntas previstas para 2025 en torno al hidrógeno y su cadena de valor.
Mientras Europa busca la autonomía y la resiliencia energética, la península ibérica emerge como un espacio clave para la reindustrialización verde.
España y Portugal comparten una ventaja única: abundantes recursos naturales, infraestructuras consolidadas y una voluntad política sostenida que les permiten acelerar la descarbonización y atraer capital internacional.
La expansión internacional del sector de las energías renovables en España ha encontrado en Asia un socio estratégico.
Según Javier Muñoz , director general de APPA Renovables , las recientes misiones comerciales y reuniones institucionales con Japón, Corea, China y Tailandia ilustran una relación cada vez más sólida entre mercados complementarios.
"España ha alcanzado un nivel de madurez que le permite compartir su experiencia normativa y tecnológica con países que se encuentran en fases iniciales de su transición energética", explicó Muñoz.
En este intercambio, los países asiáticos aportan capacidad industrial y tecnológica que fortalece la cadena de valor española, mientras que el saber hacer normativo y la experiencia de España en la integración de energías renovables consolidan su posición como referente internacional.
Japón y Corea destacan por su experiencia en ingeniería y redes digitales; China por su industria fotovoltaica y de componentes; y Tailandia por su desarrollo de bioenergía basado en recursos agrícolas.
Estas fortalezas complementan el ecosistema español en ámbitos como el hidrógeno renovable, el almacenamiento y la gestión de redes inteligentes. Oportunidades y beneficios para la industria española. El acercamiento con Asia marca un punto de inflexión en la internacionalización del sector de las energías renovables en España.
Muñoz señaló que este intercambio no solo abre nuevos mercados, sino que también redefine el alcance industrial de la energía limpia: «Estamos pasando de exportar proyectos a exportar conocimiento».
Compartir nuestra experiencia regulatoria y técnica nos posiciona como socios preferentes en un contexto global que valora la estabilidad y la innovación.
Las colaboraciones con Asia tienen como objetivo fortalecer las cadenas de valor complementarias.
En declaraciones a Strategic Energy Europe , el responsable de APPA Renovables explicó que muchas empresas españolas se están uniendo a consorcios para licitaciones de energía eólica marina en Japón y Corea, mientras que otras están desarrollando componentes y sistemas inteligentes con fabricantes asiáticos que ya están invirtiendo en plantas en España.
"La transferencia de tecnología se está convirtiendo en una vía de doble sentido: ellos proporcionan capacidad industrial y nosotros aportamos conocimientos especializados en diseño, regulación e integración", afirmó.
En este contexto, el hidrógeno renovable y la bioenergía destacan como ejes estratégicos de cooperación.
Tailandia ofrece oportunidades vinculadas a su base agrícola, mientras que Japón y Corea demandan soluciones para la certificación de origen verde y áreas logísticas avanzadas en las que las empresas españolas están empezando a destacar.
"Estas alianzas no solo crean contratos y puestos de trabajo, sino que también refuerzan la imagen de España como país capaz de liderar la innovación energética a través de la colaboración internacional", concluyó Muñoz.

